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Capítulo Uno:Dia nuevo, nuevos retosEditar

A trabajo Regalado....(Horus 112)Editar

Rok estaba inquieto, subiendo y bajando la tapa de su mechero con su característico sonido metálico, alq ue miraba absorto.

-Deja ese sonido, parece que no tienes vida fuera de ese puto mechero.-Se quejó Soldran, que mecía su barba con nacientes canas de forma tranquila mientras esbozaba una leve sonrisa.-Vas a hacer que me muera de los nervios.

Rok aceleró el ritmo mientras sacaba un cigarro de color oscuro de una pequeña caja metálica situada en uno de los muchos bolsillos que su traje militar antifrag, coronado por un casco metálico con un visor recio que lo hacía parecer mas una máquina que un hombre.

-No te preocupes.-Dijo mientras se ponía el cigarrillo entre los labios y lo prendía de forma limpia, para volver a destinar a su mechero a la repetitiva y casi molesta función que su dueño le asignaba.-Desde que nos contrataron para llevar esa caja estas tenso, y eso que esto no es peor que cuando fuimos a cazar a esos mutantes del sector doce¿eh?-Dijo mientras sonreía, exhalando humo grisaceo y negruzco.

El veterano mercenario se dejó de mesar la barba, para tomar su rifle automático y despegar su espalda de la pared mientras veía como un par de tipos vestidos con algo parecido a túnicas que les tapaban practicamente todo el cuerpo lelgaban en un vehículo, sobre el cual había una inmensa caja metálica.

Rok tomó su rifle automático situado a su espalda y lo preparó para entrar en acción retirando el seguro del arma.


El silencio de ese callejón era palpable, y las dos figuras escendieron del vehículo ronroneante de forma lenta, avanzando de igual manera hasta situarse a un par de pasos del dúo mercenario.

-¿Traeís el dinero?-Preguntó Soldran con un tono venerable e imponente para alguien con una pequeña melena blanquecina que hacía juego con su barba y que le brindaba un aire de longevidad intangible.

Uno de los hombres asintió y le entregó una bolsa que tintineaba con las pequeñas placas metálicas con el águila imperial y una cantindad grabada.

Su paga.

El viejo mercenario vio como la areja se iba sin mediar palabra, desapareciendo entre el vapor surgido de una boca de alcantarilla.

-Ha sido raro...-Dijo Rok, que se montó en el asiento de copiloto de aquella camioneta con orugas desgastadas.

Soldran hizo lo propio, terminando arrancando el motor,que rugió de forma salvaje.

Y la pareja de mercenarios dejaron la zona, trayendo consigo la tensión del momento.





Giraron a la derecha de forma brusca, evitando  por poco chocar contra una vieja columna.

-Este sitio es una mierda, llegará el día en elq ue no se podrá ni caminar.-Dijo Rok, que abrió la ventanilla para tirar su cigarrillo consumido hacía diez minutos.

-Sabes que tenemos que ir por estos sitios tan odiosos, las bandas nos comerían vivos solo para coger lo que sea que tengamos en esa caja.-Respondió el canoso mercenario, que aceleró levemente para superar un obstáculo, solo para frenar al ver lo que tenía delante.

Salieron del coche con las manos en alto, viendo como un quinteto de hombres vestidos con ropas de mala calidad de aspecto intimidante.

-Amigos, no queremos problemas, solo...-Dijo el canoso antes de que uno de ellos, surgido de un callejón lateral, le golpeara en el estómago con una barra de metal, haciéndole caer al suelo bruscamente con las manos en el lugar del impacto.

Dos de los pandilleros se acercaron a Rok, que, con un gesto de enfado evidente, bajó el visor de metal de su casco, dejando una inexpresiva placa metálica por rostro.

Se acercó a uno de los pandilleros y le golpeó fuertemente en el rostro, para a continuación desenfundar  su pistola automáticay disparar al compañero de este, que se retiró un par de pasos atrás para huir, pero una bala en la cabeza se lo impidió.

El pandillero de la barra de hierro contempló como el mercenario ejecutaba a su otro compañero y coolpeaba con el codo izquierdo en el pecho a su compañero restante, para golpearlo con la pistola en la cara, derribándolo, luego disparó un par de veces.

Y entonces sintió como en su estómago una cuchilla se clavaba en su pecho, acompañada de la cara de un hombre casi anciano con ojos serios y desafiantes.


La pareja se reunió frente al coche de forma tranquila.

-¿Estas bien?-Preguntó Rok de forma tranquila mientras levantaba su visor.-Ese cabrón te dio bastante fuerte.

-Si...solo necesito algo de tiempo.-Comentó mientras se ponía lo mas erguido posible.-Despues de todo...no nos puede ir peor¿Verdad?

Entones sintieron como el viejo asfalto de la calle se agrietaba y hundía bajo su peso, haciendo que la pareja de mercenarios y el vehículo cayeran a la oscuridad.




-¡Joder!-Dijo Soldran mientras se levantaba sintiendo como su viejo cuerpo intentaba mantenerse mlagrosamente en pie, viendo como la luz ambiental de los focos de la calle a duras penas llegaban para crear una penumbra visible.-Esto es cada vez peor... solo falta que aparezcan mutantes...-Dijo mientras apartaba un pequeño cascote que tapaba su rifle....viendo como lo que pagó para conseguirlo se perdía con ese cañón terriblemente hundido.

-Soldran...-Dijo Rok,que aparecía tembaleándose junto a los restos destrozados de lo que una vez fue un vehículo con cara preocupada.-Creo que tienes que ver esto....

La pareja miró hacia el interior de la inmensa caja metálica, dentro de la cual había lo que a todos ojos era una mujer envuelta en una armadura de aspecto extrañamente bello.

Su pelo castaño caía en cascada desde sus hombros hasta sus pechos, siempre sobre y evitando la armadura exquisitamente bella y simple a la vez que portaba.

Su cara, oculta bajo una máscara de aspecto extraño, miraba hacia el suelo como si estuviese arrepentida.

-Parece un angel.-Dijo Rok mientras se quitaba el casco, ahora abollado, esperando ver mejor a la joven.

-Eso da igual...-Le cortó con un tono serio mientras ocultaba una leve tos.-Creo que lo mas importante es salir de aquí, puedes llevarte a esa mujer a cuestas si puedes...-Dijo a desgana a la par que sacaba de un bolsillo un viejo pañuelo de seda de color marfil, con el que se tapó la boca al toser fuertemente.


Rok miró a su compañero mientras se acercaba a la caja, que había caído de pie pese a los golpes que sufrió al caer.

Pero un corpulento puño surgió tras esta y lo golpeó en la cara, lanzándolo poco mas de un metro hacia atrás y arrojándolo al suelo.

Soldran miraba mientras se quitaba la sangre de la boca como una figura extraña y deforme se alzaba sobre la caja metálica.

-Mierda.-Dijo Rok, que buscaba el mango de su rifle automático de forma errática mientras intentaba retroceder.-Un puto mutante....¡Un puto mutante!-Dijo mientras agarraba con fuerza  su arma recién encontrada, con la que apuntó al horrendo ente, disparando un fallido disparo antes de que acortara distancias y arrancara de su portador el arma, que arrojó a la oscuridad de los túneles.

Un par de golpes secos bastaron para que Rok cayera al suelo torpemente pese a estar protegido en gran medida por su armadura antifrag reforzada.

El mutante se acercó a su contrincante bramando incoherencias en un idioma incomprensible, cesando cuando un par de disparos impactaron en su torso, haciendo que su mirada se centrara en Soldran,quién acababa de soltar su pistola automática debido al esfuerzo y el dolor que la reiente caída le provocaba.

La criatura saltó, ignorando al mercenario que acababa de derribar para ir a por su longevo compañero.

Soldran miró la expresión del mutante, furiosa e inmisericorde.

-Por el Emperador...-Dijo mientras comenzaba a sentir como el dolor de una posible costilla rolta se apoderaba de él.-Que sea leve.

El mutante esperó al final de la frase casi con respeto, para alzar su puño, inmenso y recubierto de algo parecido a hueso, para dejarlo caer inerte sobre el mercenario, que vio con asombro como una espada lisa y plateada, adornada con unos glifos y adornos negros en la hoja surgía del pecho del mutante,que gritó algo mientras dejaba de respirar tosiendo sangre.

Cayó hacia un lado, dejando ver a la preciosa y extraña mujer de la caja sosteniendo con su mano derecha su spada, ahora teñida de rojo.

-Parece que la suerte me ha sonreído.-Dijo Soldran, que se sentó en el suelo secamente mientras contemplaba a su salvadora y, en un segundo plano, como Rok se levantaba con cara de sorpresa y de perversión.

Tenía que enseñar a ese crío a dejar de poner cara de tonto ante las mujeres bonitas.

-¿Son ustedes mis dueños?-Dijo con un coro extraño y bello de una voz femenina sinuosa y suave junto a una voz mecánica y femenina que se cohesionaban de una forma extrañamente preciosa, formando una voz agradable y melodiosa.

-Y ahora es cuando la cosa se complica.-Dijo Rok con un tono sarcástico mientras sacaba un cigarrillo.

El comienzo del fin. (JMGB640)Editar

El día en aquella ciudad era muy movido, la gente iba y venía de hacer compras, recados, y visitas; las patrullas de guardias pasaban de vez en cuando, la calle que se veía desde el edificio del equipo estaba atestada de gente, en un ir y venir constante, un hormiguero en constante movimiento, un sacerdote estaba dando la palabra del Emperador a todo aquel que se paraba de sus intensos horarios a escucharlo; desde la ventana a penas entraba luz, pero se lograba distinguir una figura en una armadura a medida, era H'ann Reed, el líder de la escuadra y un Nilian, su estatura era la de un Nilian estándar 1'75 de altura, sus rasgos atigrados llenos de cicatrices demostraban su veteranía y estaba trazando un plan con sus ojos verdes y amenazadores, durante varios minutos, entonces se mantuvo impasible, mientras veía como dos de sus cinco compañeros venían, la federación envío una de las mejores escuadras que tenía operativas.

Junto a él permanecía Lord Melloy-El un joven humano muy habilidoso hijo de una de las familias más grandes y elitistas de la federación, su armadura con un blasón rojo escarlata con un yelmo plateado y un escudo rojo con dos espadas, la familia Melloy por generaciones leal a la federación tiene fama de no tener piedad ante sus enemigos. Su cabello rubio y sus ojos carmesíes demostraban la determinación y como tachaba de inferior a toda persona que veía, en su cinto reposaba una espada de energía con adornos dorados, algo digno de cualquier noble, también tenía una pistola de flujo nilian, cuyos disparos similares al plasma podían atravesar o mellar una servoarmadura astartes.

Tras él, permanecía una figura del tamaño de un ogrete, en sus manos reposaba un hacha de pulso unía dos armas devastadoras, un hacha a dos manos de energía y un rifle de proyectil sólido modelo Kart de la Federación, no traspasaba armaduras de astartes pero puede hacer mucho daño en otras armaduras, además el verdadero daño lo hace el filo del hacha, que reposaba en manos de Karinus el Niford, que se unió al equipo después de ser desterrado de la nave de su familia, una historia muy turbia, pero oculta en el alma del xeno de gran tamaño que llevaba una armadura de placas cuyo color dorado brillaba con la luz de los astros. sus colmillos salían a través de un par de orificios en la armadura, siendo un arma muy útil para momentos desesperados.

Entonces sonó la puerta, y todos se giraron expectantes menos H'ann que dijo sin quitar su mirada de la calle.

-Ya están aquí... 

En ese instante entraron los dos miembros restantes del equipo Irisviel la experta en sabotajes, trampas y asesinatos del equipo, su cabello rojo como el fuego intenso y sus ojos grises como el hielo mostraban la paciencia y agresividad de sus métodos, los rasgos suaves de su rostro demostraban amabilidad y dulzura, su armadura plateada dejaba ver cantidades de agujas, detonadores y bolsas con cualquier sustancia capaz de matar al ser más fuerte y duro, ella tras entrar dejó ver una silueta alta. Era Alexander un hombre alto y fornido experto en la lucha al cuerpo a cuerpo capaz de derribar a objetivos más grandes que él, sus 2'10 de altura y  sus rasgos angulosos en su cara mostraban además cantidad de venas y músculos en todo su cuerpo, era un tipo bonachón pero a primera vista daba miedo, en su espalda llevaba una ametralladora de alto calibre tipo Kers, esta ametralladora se usaba para matar a los tripulantes de los vehículos blindados, era algo muy a tener en cuenta.

Una vez  dentro sacaron los planos de unas calles cercanas a su "piso franco" y mientras pinchaban todos los puntos clave con navajas y cuchillos de todo tipo Irisviel se dispuso a hablar.

-Esta es la posición donde recientemente se ha visto al sujeto, lo que sabemos es que ahora está ahí tenemos todo controlado, entradas, salidas, posibles vías de escape, según los horarios del sujeto cumple religiosamente una estancia de dos horas cada vez que entra en ese edificio abandonado.

-¿Cuanto tiempo lleva el sujeto en el edificio?- Preguntó H'ann mientras observaba inquisitiva mente los planos.

-Diez minutos, le seguimos desde que salimos del edificio, es un tipo bastante extravagante dijo Alexander entre risas.

-No perdamos tiempo, saquemos a ese trozo de escoria y saquemos le la tecnología que nos robó, luego perderemos el tiempo con sus formas de actuar y vestir- Cortó de forma tajante Melloy-El que estaba mirando de forma autoritaria al resto mientras preparaba sus armas.

-Bien, si no hay más dudas procederemos a llevar a cabo la operación "Guante blanco"- Terminó por finalizar H'ann.

Tras la conversación todos prepararon su equipo y comenzaron a salir del piso en grupos de dos, Irisviel y Karinus fueron por la ruta de las cloacas hasta el edificio, mientras que Melloy-El y Alexander avanzaron por las calles. H'ann avanzaba por los tejados supervisando desde un monitor en su muñeca todo lo que ocurría.

El avance fue rápido para Melloy-El y Alexander que en cuestión de minutos llegaron al edificio abandonado, seguidos desde los tejados por H'ann que ya estaba sobre ellos, sin embargo antes de que entraran se vieron con una bienvenida de salvas de disparos láser y automáticos de los mercenarios que custodiaban el lugar.

Alexander después de cubrirse de los disparos desplegó su ametralladora pesada tipo Kers y con un barrido mato a tres mercenarios e hizo que el resto se ocultaran, Melloy-El usó su pistola de flujo nilian la cual sus disparos anaranjados quemaron a varios mercenarios con petos antifrag y túnicas que disparaban desde las coberturas.

Desde las alturas, la figura de H'ann bajó y con sus dos cuchillas curvas y su velocidad asesinó a tres enemigos con ataques fugaces, esto forzó a los mercenarios retirarse, mientras el equipo de la federación seguía su avance.

En las cloacas Irisviel y Karinus fueron sorprendidos por mutantes los cuales fueron salvaje mente asesinados por Karinus y su fuerza bruta, no necesitó ni sacar el arma, Irisiviel acabó con los dos restantes con agujas y veneno paralizante, tras esto avanzaron lo más rápido que pudieron, topándose con un mutante del mismo tamaño de Karinus, que al ver al niford cargó directamente a por él.

En el forcejeo de los dos grandullones, Irisviel corrió y aprovechando la posición de Karinus saltó sobre el mutante, y depositando una aguja envenenada que atravesó su cráneo mató rápidamente al mutante. "El trabajo en equipo nos lleva a la victoria" Frase que se usaba en los entrenamientos de las escuadras de élite; tras esto lograron llegar a la posición designada. 

El plan continuaba...

En la parte superior del edificio H'ann, Melloy-El y Alexander luchaban contra los mercenarios de manera encarnizada, en las pasarelas H'ann corría a una velocidad de vértigo siendo así que con sus cuchillos acabó con cuatro enemigos de manera fugaz, seguía avanzando mientras que en un momento dado un mercenario salió con una espada sierra para emboscarle, falló, el salto del Nilian dejó boquiabierto a su enemigo mientras era apuñalado.

Melloy-El seguía disparando su pistola de flujo nilian y ejecutando a sus enemigos de forma elegante con su espada de energía, entonces dos enemigos intentaron cargar hacía él, nada más allá de su idea que fue carbonizada por los disparos de la pistola de flujo que, los mató al instante antes de que sus humeantes cráneos tocaran el suelo.

Alexander hizo un barrido con su ametralladora pesada que destrozando los cuerpos de los mercenarios y levantando una nube de polvo, logró afianzar la posición para seguir buscando al "sujeto."

Nada más hacerlo varios mercenarios siguieron disparando a la desesperada, tras ellos un hombre alto, con bigote negro como el ébano, ojos oscuros, piel pálida como la nieve, un peto antifrag debajo de una bata blanca con bolsillos, avanzaba junto a dos figuras esbeltas de metal, las cuales llevaban una caja de la altura de un hombre alto, buscaban la salida.

Antes de lograr tocar la salida H'ann tocó un botón en la pantalla de su brazo, esto llevo a cabo un gran estruendo, Karinus frenó el avance del sujeto mientras Irisviel con un salto derribó de una patada al hombre. Tenían su objetivo en la palma de la mano.

Las dos figuras esbeltas de metal hicieron un par de movimientos rápidos, totalmente sincronizados, y rápidamente una de ellas derribó a Karinus con un golpe en su mentón, y la otra noqueó a Irisviel con un golpe en su nuca, tras esto una de ellas sacó algo de un compartimento de su brazo que tras lanzar lo explotó derribando parte del edificio tras ellos.

El humo generado por la explosión se disipó, dejando ver solo trozos del tejado y los cuerpos de Irisviel y Karinus sobre el suelo, ni rastro de las IAs habían escapado, habían logrado dejar atrás al equipo de una manera fácil y rápida.

-Irisviel, Melloy-El, Karinus seguid al sujeto por las calles, Alexander ve por la zona de alcantarillado y si hace falta lanza una señal a los demás, le cortaremos el paso hacia su segunda guarida yo iré por los tejados.- Las ordenes de H'ann se transmitieron rápidamente por toda su escuadra y todos avanzaron rápidamente.

El desorden causado por la explosión y el posterior avance del sujeto y sus "marionetas" hizo que la gente rápidamente huyera de las calles cercanas, incluso que algunos mercenarios y pandilleros comenzaran a pelearse por el control de las calles, además de eso la llegada de los arbites hizo que la ciudad se convirtiera en una bomba de relojería. 

En un instante los disparos y el humo llenaron todo el conjunto de calles, el grupo de los tres federados avanzó siguiendo la pista del sujeto, H'ann era el más avanzado ya que sorteaba los tejados y veía todo más claro. Alexander corrió a lo largo de las alcantarillas hasta que se topó con dos hombres y una extraña y bella mujer, junto a un cadáver de un gran mutante. 

-¿Quienes sois?- Dijo el bonachón hombre al ver a estas personas en un lugar tan extraño.

Capítulo Dos:La luz al final del tunelEditar

Cuando un encargo sale mal...(Horus112)Editar

Rok miró al extraño e inmenso hombre mientras desenfundaba su revolver de alta potencia de forma casi aparente, para luego ver a la hermosísima y extraña mujer y a su compañero, que tenía un evidente aspecto de estar destrozado.

-Somos mercenarios...-Dijo Soldran co un tono cansado mientras volvía a toser, tiñendo inadvertidamente su mano izquierda de rojo.-Y tenemos que irnos de aquí antes de que esas cosas vengan a ver qué....-Tosió de nuevo.-Qué le ha pasado a su compañero.

El robusto hombre miró al veterano con una severa mirada, para mirar a sus acompañantes.

-Este sitio me dá escalofríos a mí tambien, pero os puedo llevar a un lugar mas seguro si quereis.-Dijo con un tono inesperadamente comprensivo y amistoso para alguien con un aspecto tan amenazante como el suyo.

Rok se adelantó a su compañero y a la dama de armadura, para plantarle cara al mercenario.

-Aceptamos....-Dijo Soldran,haciendo detenerse a su compañero de forma inesperada.-Además, tengo que hablar con esta mujer, y supongo que este lugar no es el mejor del mundo.




Llevaban casi diez minutos caminando entre los túneles y Soldran se tambaleaba mas de lo normal, llegando casi a caer al suelo en una ocasión.

De no ser por la joven, que no decía palabra, solo se quedaba junto al mercenario canoso, intentando ayudarle a caminar.

-¿Hemos llegado?-Preguntó Rok, que  parecía impaciente por encender un cigarrilo sin que el olor del lugar y la humedad se lo hecharan a perder.-Porque este sitio me está empezando a destrozar la nariz.


-Sí.-Dijo el hombre robusto mientras se detenía frente a una  escalerilla.

Habían pasado diez minutos desde que dejó de contar batallitas en las que luchaba junto a hombres gato y elefantes a dos patas.

Subió las escalerillas, seguido de Rok y soldran, terminando con la dama de la armadura, que subía con una delicadeza silenciosa y casi sobrenatural.

Soldran se sorprendió cuando al subir un variopinto grupo de humanos vestidos de formas dispares lo esperaban.

Pero se quedó mirando al hombre de metro setenta con máscara de gas.

-Saludos.-Dijo con amabilidad.-Sígannos y no morirán.

Los mercenarios levantaron las manos y el grupo abandonó ese callejón oscuro ambientado por las luces de las farolas cercanas.

El hombre robusto cerró el grupo de los captores con una leve cara de desazón en el rostro.

Donde las balas bailan. (JMGB640)Editar

-¿Lo has visto?- Preguntaba a Alexander entre susurros a H'ann por el intercomunicador.

-Si, según el expediente es una de las creaciones de nuestro sujeto, llevalos al piso franco, nos reuniremos todos allí.-Replicó H'ann mientras avanzaba por los tejados.

-Entendido.

H'ann dio una señal a todos los miembros del equipo que al saber que era la señal del protocolo alfa volvieron de inmediato. Con la creación de su parte habían dado un paso de gigante.

Alexander siguió delante de los mercenarios mientras les contaba batallitas y compartían anécdotas del campo de batalla para aliviar tensiones.

Una vez llegaron H'ann y el resto del equipo los acompañaron hasta el piso franco del grupo, en el cual atendieron las heridas de los mercenarios y hablaron con ellos de forma calmada pero segura.

H'ann con la máscara de gas puesta, se acercó a los dos hombres y a la creación del sujeto que buscaban, se dirigió a ellos de manera respetuosa y con las manos en su espalda comenzó a hablar.

-Señores, esta señorita que os acompaña como os habréis dado cuenta no es una humana normal, es más ella no es humana... Ella es básicamente una inteligencia artificial creada con tecnología robada del lugar del que provenimos, pero que esté a vuestro lado no es cosa vuestra así que queremos proponeros un trato, os ofrecemos armamento y armaduras mejores, a cambio de algo muy valioso, vuestra ayuda para cazar al ladrón que crea estas máquinas. ¿Que opináis?

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